En esta ocasión, no tendrán el disgusto de leer las burdas palabras del autor, ya que este es mi primera nota. Sí, soy uno de los periodistas de La Malatesta. Qué, ¿Te pensabas que solamente LCdM podía darse el lujo de explotar a un dibujo animado? No, papi, te equivocás. Soy el Osito Gominola, y en este caso me han encomendado la tarea de entrevistar al autor. Para esto tuve que acompañarlo en uno de sus viajes al centro, la noche del sabado. Allí tuve una larga conversación y tomé nota, como correspondía. Me trató bastante bien, aunque mi salario no refleja su amabilidad.
En definitiva, ¿Quién es el señor autor? El señor autor tiene nombre, pibe. Se llama Tobías, y actualmente tiene la suerte de tener 17 años, lo cual le posibilita tener una enorme cantidad de tiempo libre, el cual utiliza para, básicamente, gozar de todas las cosas hermosas que este mundo nos habilita a aprovechar, como leer, escribir, conversar con todo tipo de gente, tocar la guitarra, hacer política, filosofar, fumar marihuana, maquinar la cabeza, cuestionarse todos los días todos los por qué que nadie puede contestar con exactitud, amar a ESA mujer hermosa e impactantemente extraordinaria llena de sueños e ideas igual de bellísimas que todo su ser, entre muchísimas otras cosas.
Continuando con el desenmascaramiento (?) del autor, este, además de todo, intenta ser militante Anarquista, pero la falta de un cierto orden en su vida, por tener que rendir más de 8 materias en menos de un mes, así como también la excesiva carga de pajerismo, hacen que momentaneamente esto le sea algo complicado, pero ya habrá tiempos de gloria. Sin embargo, más allá de esto, el joven autor se considera un libre pensador, un Libertario, mas no un Anarquista, pero sin embargo tiene cierta seguridad (hasta que los hechos le demuestren lo contrario) que la Acracia es el modo organizativo de sociedad que más garantizaría la libertad y la perfecta armonía del hombre sobre esta tierra tan vapuleada por el capitalismo y el fascismo en sus tantas caripelas, y que la manera más sana de llegar a ese Comunismo Libertario que tanto anhela para este mundo, es libertarizando la sociedad que ya nos tocó en suerte, y no destruyendo y bombardeando, queriendo caretearla de revolucionario y antisistema sin tener ni la más puta consciencia de lo que es el mundo real.
El autor, además, es un adorador total del arte y de la música. Toca la guitarra todo el día, pero lo único que sabe tocar es Punk. Sin embargo tiene un oído que pocos podrían comprender, por lo cual le es muy fácil tocarla. Al mismo tiempo, al haber transitado tanto tiempo en las sendas del Frikismo y la pelotudez, y además, al haber ido dos años a una escuela de música, tiene la suerte de poder componer música en un bendito programa que le facilita muchísimo las cosas.
La música que día tras día acompaña al autor es muy variada. Hace ya varios meses que comenzó a abrirse a una enorme cantidad de géneros, manteniendo siempre al Punk Rock como género primordial, ya que, por más simple y tosco que sea, es la música que más refleja su vida y sus ideales. Si hablamos en géneros: Rock and Roll, Ska, Skinhead Reggae, algo de Roots Reggae, Funk Rock, Surf Rock, Jazz, Swing, Ska Punk, Horror Punk, Hardcore Punk, entre muchos otros más. Por lo general, toda la música que le transmita algo, sea lo que sea, le agrada.
Así mismo, el autor se considera una persona que toma todas las cosas positivas que caen en sus manos. Vive, según dice, fascinado por todo lo que lo rodea, y todas las cosas, hasta las más insignificantes, le resultan asombrosas. Nos comenta que le agrada el hecho de tenerle respeto a todas las cosas por igual, ya que cualquier afirma quue cualquier cosa que veas, que sientas, que hagas, que te digan o que te hagan, es algo que puede tomarse como una enseñanza para crecer como persona.
Al mismo tiempo que se considera una persona con cierta sensibilidad artística, el autor es un pibe de barrio, le re cabe la de tomar una porrón con los pibes en una calurosísima tarde de verano, prefiere cantar la posta en ciertas ocasiones, en vez de andar balbuceando pelotudeces. Y bueno, en definitiva, la realidad de cualquier barrio en donde se ve cómo choca la marginalidad con el caretaje.
Para ir terminando por ahora, el autor cursó prácticamente toda la secundaria, excepto estos últimos tres meses que le quedan de quinto año, en la escuela Nigelia Soria. Un lugar que, segun nos cuenta, en su momento supo tener el espíritu artístico y apasionado que tanto le hace falta a la sociedad en la que vivimos. Un lugar que, como nos cuenta, en cierto punto ya no lo considera como lo consideraba antes, pero por otro lado, es una escuela donde hay personas que de verdad quieren darte una enseñanza que va a servirte no como un títere desinado a obedecer órdenes sistemáticas durante su trayecto en la vida, sino que va a servirte como persona para construir a tu modo tu propio futuro.
Eso es todo por ahora. El osito Gominola los mantendrá informados dentro de poco. Sin más, saludos.